Un freno de tormenta es un dispositivo de seguridad dedicado utilizado para asegurar el equipo montado sobre rieles contra cargas de viento cuando está estacionado o durante condiciones meteorológicas severas. Es más común en grúas portuarias (STS, RTG/RMG), grúas de pórtico montadas sobre rieles, recuperadores de apiladores y otras máquinas grandes que pueden moverse sobre rieles.
A diferencia de los frenos de servicio o de cabrestante, los frenos de tormenta están diseñados para resistir fuerzas horizontales y prevenir desplazamientos no deseados o descarrilamientos. Los diseños incluyen abrazaderas para rieles, frenos de riel, frenos de rueda y frenos de tormenta tipo cuña. Muchos son a prueba de fallos: se activan cuando se pierde la energía, asegurando que la máquina permanezca asegurada durante apagones que a menudo acompañan a las tormentas.
Los frenos de tormenta son necesarios cuando las cargas de viento superan lo que los frenos de viaje normales pueden soportar, o cuando las regulaciones/procedimientos operativos portuarios exigen sistemas dedicados de aseguramiento contra tormentas. La selección depende del tipo de riel, disposición de las ruedas, fuerza de retención requerida, exposición a la corrosión (salpicaduras de sal) y prácticas de mantenimiento. Para regiones de vientos fuertes, combinar los frenos de tormenta con anemómetros y bloqueos proporciona una capa adicional de seguridad operativa.



