El factor de seguridad es el margen entre el par nominal del freno y el par máximo que puede exigir su aplicación. El factor correcto depende del riesgo de la aplicación, la variabilidad de la carga, las condiciones ambientales y los requisitos regulatorios. Para levantamiento (grúas, polipastos, ascensores), los factores de seguridad suelen ser mayores porque una falla puede causar una caída catastrófica de la carga. Para transportadores, especialmente en bajada o regenerativos, a menudo se requiere un margen adicional para prevenir descontrol o retroceso.
Un error común es seleccionar un freno solo en función del “par de operación normal”. En cambio, considere las condiciones en el peor caso: sobrecarga, paradas de emergencia, cargas de viento, eventos de choque, cambios en el coeficiente de fricción y efectos de temperatura. También considere el desgaste: a medida que las lining se desgastan, la respuesta y el par pueden cambiar si no se realiza el ajuste.
Utilice primero las normas aplicables y la orientación del fabricante. Si las normas no son explícitas, la práctica conservadora es dimensionar para el par en el peor caso con un margen adicional, luego verificar la capacidad térmica y el ciclo de trabajo. Una clasificación de par más alta por sí sola no es suficiente; asegúrese de que el freno pueda absorber la energía requerida sin sobrecalentarse.



