La separación de aire (frenos de disco) y la holgura de las zapatas (frenos de tambor) determinan qué tan rápido actúa un freno, qué tan completamente se libera y si arrastrará. Los métodos de ajuste varían según el diseño del freno, así que siempre siga el procedimiento del fabricante. En general, usted: asegure la máquina, aísle la energía, confirme que el freno está liberado/aplicado según sea necesario para el ajuste, luego ajuste la holgura usando tornillos de ajuste, excéntricas o configuraciones de enlace.
Una separación demasiado pequeña puede causar arrastre, sobrecalentamiento, desgaste rápido del revestimiento y reducción de la eficiencia. Una separación demasiado grande puede causar retraso en el acoplamiento, reducción del par y un recorrido excesivo del actuador—peligroso en aplicaciones de parada de emergencia o de retención.
Después del ajuste, cicla el freno varias veces para asegurar un movimiento consistente, verifica el contacto uniforme en ambos lados y vuelve a comprobar las holguras. Si la separación cambia rápidamente después del ajuste, inspeccione los pasadores/bujes desgastados, la desalineación, los resortes débiles o los discos/tambores deformados. La holgura adecuada es un factor de estabilidad tanto para el rendimiento de frenado como para la vida útil del revestimiento.



