Las abrazaderas de riel “agarran” la cabeza/laterales del riel para asegurar la grúa; los frenos en la parte superior del riel presionan superficies de fricción contra el riel; los frenos de tormenta con cuña utilizan un mecanismo de cuña para generar una alta fuerza de retención y resistir el movimiento. Cada uno tiene sus ventajas. Las abrazaderas de riel proporcionan una sujeción fuerte y son comunes en puertos y grandes grúas exteriores. Los frenos en la parte superior del riel pueden ser efectivos donde la superficie y la alineación del riel sean adecuadas. Los sistemas de cuña ofrecen una fuerza de retención compacta y alta, pero requieren una instalación y mantenimiento correctos para evitar atascos o cargas desiguales.
En muchas instalaciones con vientos fuertes, combinar dispositivos es la mejor práctica: por ejemplo, frenos de desplazamiento para operación normal más abrazaderas de riel o frenos de cuña para asegurar en tormentas. La selección de la combinación debe basarse en la fuerza de retención requerida, la condición del riel, el entorno de corrosión y la capacidad de mantenimiento.
También considere el flujo de trabajo operativo: qué tan rápido debe asegurarse la grúa, si se requiere un acoplamiento automático y qué bloqueos impiden el desplazamiento mientras se aplican los dispositivos de tormenta. Un plan completo de seguridad contra el viento incluye tanto hardware como procedimientos.


