El diámetro del disco y el tamaño del tambor influyen directamente en la capacidad de torque porque el torque es igual a la fuerza de fricción multiplicada por el radio efectivo. Un disco o tambor más grande generalmente permite un torque mayor con la misma fuerza de apriete. Sin embargo, el tamaño no se trata solo del diámetro. También debes considerar el área de las pastillas/zapatas, el material de fricción, la fuerza del actuador, la disipación de calor y los límites de desgaste permitidos.
Comienza con el torque requerido y el ciclo de trabajo, luego elige una serie de modelos de frenos diseñados para la velocidad del eje y el entorno. Confirma la compatibilidad con el grosor del disco o las dimensiones de la rueda de freno, el espacio de montaje y las tolerancias de alineación. Para instalaciones de retrofitting, mide las dimensiones existentes del disco/tambor, los patrones de los pernos de montaje y el espacio axial disponible.
También considera el rendimiento térmico: los discos más grandes a menudo disipan mejor el calor, mejorando la resistencia a la pérdida de rendimiento. Pero demasiado grandes pueden introducir problemas de inercia o de embalaje. Finalmente, verifica la estandarización y la disponibilidad de piezas de repuesto—utilizar tamaños de discos comunes en diferentes equipos simplifica el mantenimiento. Para sistemas críticos, consulta al fabricante con los detalles de la aplicación en lugar de confiar solo en el diámetro.



