Los errores comunes de instalación incluyen desalineación entre el freno y el disco/banda, espacio de aire incorrecto o juego de zapatas, torque incorrecto de los pernos de montaje y una mala ruta de cables/haces que causa rozamiento o estrés. En sistemas hidráulicos, la purga inadecuada y la selección incorrecta de líquido pueden provocar respuesta esponjosa, liberación lenta o daño en las juntas. Para frenos electromagnéticos, el cableado incorrecto, la selección equivocada del rectificador y un tamaño de cable insuficiente pueden causar bajo voltaje y arrastre.
Otro error frecuente es mezclar piezas: usar revestimientos, resortes o discos no compatibles puede alterar el par de torsión y el comportamiento de acoplamiento diseñado. Saltarse los procedimientos de rodaje/ajuste puede causar vitrificación y poca estabilidad de fricción. En ambientes adversos, no aplicar la protección contra la corrosión adecuada durante la instalación conduce a pivotes atascados y desgaste irregular.
La mejor práctica es seguir el manual del OEM, usar herramientas calibradas, documentar los juegos y pruebas, y realizar una prueba funcional controlada antes de devolver el equipo a servicio. La calidad de la instalación determina directamente la seguridad de los frenos. Trata la instalación de los frenos como la puesta en marcha de un sistema de seguridad, no como una tarea mecánica rutinaria.



