Un freno industrial es un dispositivo mecánico crítico para la seguridad que reduce, detiene o mantiene en posición equipos rotativos mediante la conversión de energía cinética en calor (frenado dinámico) o generando par de retención para prevenir el movimiento (retención estática). La mayoría de los frenos industriales crean fricción entre un elemento rotatorio (disco o tambor/rueda de freno) y superficies de fricción estacionarias (pastillas o zapatas).
En muchos sistemas de servicio pesado—especialmente grúas, polipastos, transportadores y aerogeneradores—el freno está diseñado como “aplicado por resorte, liberado por energía”. Los resortes aplican la fuerza de frenado por defecto, mientras que la energía hidráulica, neumática, electromagnética o electrohidráulica se usa para liberar el freno durante la operación. Este enfoque garantiza que si se pierde la energía, el freno se active automáticamente para asegurar la carga y prevenir un movimiento descontrolado.
Los factores clave de rendimiento incluyen par de torsión nominal, ciclo de trabajo, disipación de calor, material de fricción y resistencia ambiental (polvo, humedad, corrosión).



