La decoloración azul, las manchas de calor o los patrones de arcoíris en una rueda o disco de freno suelen indicar sobrecalentamiento. Esto puede deberse a una energía de frenado excesiva, muchas paradas por hora, un tamaño de freno incorrecto o—muy comúnmente—arrastre del freno debido a una liberación insuficiente. El sobrecalentamiento puede cambiar la metalurgia superficial, reducir la estabilidad de la fricción y acelerar el desgaste del revestimiento. También puede provocar deformaciones o desviaciones que causan vibraciones y frenado desigual.
En grúas aéreas y de pórtico, el daño por calor es una señal de advertencia grave porque puede provocar pérdida de frenado durante emergencias y reducir el par de retención. Investigue las causas raíz: verifique los juegos, el recorrido del propulsor o el voltaje de la bobina, la libertad de la unión y el tiempo de control con VFDs. También revise el ciclo de trabajo frente a la clasificación térmica del freno.
Dependiendo de la gravedad, puede ser necesario rectificar o reemplazar. Si hay grietas, rayaduras severas o deformaciones, el reemplazo suele ser la opción más segura para aplicaciones de izado críticas.


