Durante una parada de emergencia, el freno de una grúa aérea o de pórtico debe activarse rápidamente, ofrecer una desaceleración predecible y mantener la carga sin deslizamiento excesivo. Las métricas clave suelen incluir tiempo de respuesta (comando al par de freno), tiempo/distancia de parada y desviación máxima permitida de la carga (especialmente para la elevación). Para los frenos de cabrestante, la prioridad es prevenir una bajada incontrolada—por lo que un freno a prueba de fallos (aplicado por resorte, liberado por energía) es el requisito básico.
En sistemas controlados por VFD, el rendimiento del E‑Stop también depende de la coordinación: el par del accionamiento debe eliminarse o reducirse apropiadamente mientras el freno mecánico se aplica en el momento correcto para evitar cargas de choque o rebote del gancho. Las pruebas deben realizarse en condiciones controladas y con cargas representativas, con documentación para cumplimiento y auditorías.
Un freno que cumple con el par en papel aún puede fallar en las expectativas del E‑Stop si se sobrecalienta, arrastra o tiene un juego de aire excesivo. Siempre evalúe la parada de emergencia como una función del sistema completo.


