La deformación del carga después de la aplicación del freno indica que el par de retención no se está transfiriendo completamente a la carga. Comience confirmando si el propio freno está resbalando: verifique el estado del revestimiento (desgastado, vidriado, contaminado), la fuerza de resorte (frenos de seguridad), el espacio de aire/holgura y el estado de la superficie de fricción (rayado del disco/rueda de freno, daño por calor). Una prueba de retención estática controlada a carga nominal suele ser la confirmación más rápida.
A continuación, descarte resbalamiento del tren de transmisión que puede imitar el resbalamiento del freno: deslizamiento del acoplamiento, daño en la ranura de la llave, cubos sueltos, problemas internos en la caja de cambios o un problema de anclaje de tambor/cuerda.
También revise la temporización del control en los cabrestantes VFD: si el freno se activa antes de que el torque se estabilice, puede ocurrir una deriva breve. La acción correctiva debe abordar la causa raíz—nunca “ajustar hasta que sostenga” sin verificar los límites de diseño y los factores de seguridad.


