En grúas puente y de pórtico, a menudo se utilizan accionadores electrohidráulicos para liberar los frenos de tambor (bloque) contra la fuerza de resorte. Si el accionador pierde aceite o funciona con un nivel bajo de aceite, puede que no genere la fuerza necesaria o el recorrido completo, lo que significa que el freno puede no liberarse completamente. El resultado más común es arrastre del freno, causando acumulación de calor, desgaste rápido del revestimiento y reducción de la eficiencia en desplazamiento/levantamiento.
El bajo nivel de aceite también reduce la lubricación interna y acelera el desgaste de la bomba y los sellos, haciendo que el problema empeore progresivamente. En el izaje, una liberación parcial puede crear arranques bruscos, movimiento inestable y mayor riesgo de oscilación de la carga; en los mecanismos de desplazamiento, puede activar alarmas de sobrecorriente en VFD o sobrecalentamiento del motor. Trate la fuga como un problema de seguridad: identifique la fuente de la fuga, restaure el nivel y la especificación adecuados de aceite, verifique el recorrido y la holgura, y realice una prueba funcional controlada para confirmar que el freno de la grúa se libere y aplique de manera confiable.


